Y tu mamá también ★★★★★

Dirección: Alfonso Cuarón
Guion: Alfonso Cuarón, Carlos Cuarón
Reparto: Maribel Verdú, Gael García Bernal, Diego Luna, Daniel Giménez Cacho, Diana Bracho, Emilio Echevarría, Ana López Mercado, Andrés Almeida, Nathan Grinberg, Verónica Langer, María Aura, Mayra Sérbulo, Silverio Palacios, Arturo Ríos, Juan Carlos Remolina

Se podría definir la diferencia entren un buen, o incluso un gran cineasta, con uno realmente portentoso, quizá porque el primero es capaz de parir una gran obra, un trabajo extraordinario, incluso una obra maestra, pero el segundo consigue engarzar una detrás de otra, en un ciclo que nos deja estupefactos. Y así, mientras el buen o incluso el gran cineasta, después de esa obra maestra sorpresiva, vuelve a hacer un filme algo más convencional, el portentoso nos pasa por encima con un trabajo extraordinario tras otro. Es el caso del mexicano Alfonso Cuarón, que tras su prometedor debut ‘Sólo con tu pareja’ (1991), y habiendo conseguido ya grandes momentos en la estupenda ‘La princesita’ (1995), cerraba década con una incomprendida, y magnífica adaptación de ‘Grandes esperanzas’ (1998), sintiendo, según sus mismas palabras, que “se estaba abarrocando en exceso”, y que necesitaba volver a sus orígenes, a su tierra, para reencontrarse consigo mismo tras aquel primer periplo estadounidense. Y de ahí nació el primer impulso para filmar la primera de las tres obras maestras que filmaría consecutivas, la inolvidable, luminosa y dolorosa ‘Y tu mamá también’, con la que encontró por fin su propia voz como cineasta.

También podría definirse el inicio de una verdadera voz cuando esta, al narrar el material que tiene entre manos, parece que está contando otra cosa en lugar de lo que verdaderamente acontece ante nuestros ojos. En este caso, pareciera una simple comedia, un tanto desmadrada, en la que dos muchachos de buena familia pero libres de sus novias (que se han ido al extranjero a hacer lo mismo que ellos…) consiguen persuadir a una guapa española a la que no conocen para que les acompañe a una playa que ni siquiera saben si existe y de la que se inventan su nombre. Pero al igual que otras grandes obras del cine o la literatura, la peripecia exterior esconde no pocas cargas de profundidad, no escasos dobles sentidos y sugerencias, y lo que sólo en la carcasa parece un alocado viaje a ninguna parte, se despliega en la pantalla un discurso nada complaciente con el espectador, una mirada compasiva y al mismo tiempo despiadada del México profundo, una crítica a las trivialidades, las pasiones del ser humano, a la vez que un poema, una celebración de la vida que a los cinco minutos atrapa al espectador y no le suelta hasta el final, golpeándole con una saña que permanece mucho tiempo en el interior del receptor de sus imágenes. ‘Y tu mamá también’ es una de esas películas que, una vez vista, no la olvidas nunca.

Se vale Cuarón, para lograr golpearnos con toda la fuerza de su talento narrativo, de tres intérpretes en estado de gracia, que posiblemente nunca volvieron a estar como aquí. Eran los años de consagración de Gael García Bernal, que junto a su amigo Diego Luna borda esta pareja de sinvergüenzas que sólo piensan en divertirse y en acostarse con la primera que se ponga a tiro. La energía que ambos intérpretes trasladan a la pantalla, su enorme credibilidad, llega a hacerte sospechar que no están interpretando en ningún momento, sino que están viviendo la secuencia por primera vez, y que aquí no hay trampa ni cartón. Y a su lado, una maravillosa Maribel Verdú, tantos años cuestionada, da el contrapunto perfecto a estos dos atolondrados muchachos, situándose al mismo tiempo dentro de ese particular trío, y fuera de él, por encima de él, viviendo su propia película, su propio drama. Los tres juntos dan una lección de cine y de verdad. Es imposible encontrar ni un solo momento de fingimiento, ni una caída de ritmo, ni un desmayo de intensidad, perfectamente guiados por un Cuarón pletórico, casi ensimismado, que narra con una sencillez y una naturalidad pasmosas… aunque en el fondo de la secuencia se adivina una trabajadísima estilización de los elementos visuales y sonoros, una refinada madeja de miradas, replicas, contrarréplicas, silencios, gestos, gritos… todo ello sazonado por la experta voz en off de Daniel Giménez Cacho…

Y trabajando una vez más con el también portentoso director de fotografía Emmanuel Lubezki, montando él mismo las imágenes con ayuda de Alex Rodriguez, Cuarón toca el techo de los maestros, subiendo la película más y más hasta llegar al clímax en el largo bloque de la playa, en el que tantas cosas suceden, y en el que los destinos y las deudas de sus criaturas por fin se cierran y se pagan. No tiene piedad Cuarón con ellos, como no tiene piedad del espectador. No hay finales felices en el gran cine, salvo muy contadas excepciones, sólo la experiencia de un viaje inolvidable. Y prolongaría este estado de gracia en ‘Harry Potter y el prisionero de Azkabán’ (2004), y en ‘Children of Men’ (2006), para convertirse en uno de los directores más importantes de su generación en todo el mundo, filmando tres películas tan dispares y tan superlativas, cada una con un estilo aparentemente muy distinto de las demás, en las que late la misma mirada de adolescente eterno, fascinado por aquello que cuenta y capaz, además, de fascinarnos a nosotros con ello.

Puntuación: 9,5

2 comentarios sobre “Y tu mamá también ★★★★★

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