Vengadores: Endgame (Avengers: Endgame) ★/☆☆☆

Dirección: Anthony Russo, Joe Russo
Guion: Christopher Markus, Stephen McFeely (Cómic: Jim Starlin. Personajes: Stan Lee, Jack Kirby)
Intérpretes: Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson, Jeremy Renner, Don Cheadle, Paul Rudd, Brie Larson, Karen Gillan, Josh Brolin, Benedict Cumberbatch, Chadwick Boseman, Tom Holland, Zoe Saldana, Evangeline Lilly, Tessa Thompson, René Russo, Elizabeth Olsen, Anthony Mackie, Sebastian Stan, Tom Hiddleston, Danai Gurira, Benedict Wong, Pom Klementieff, Dave Bautista, Letitia Wright, John Slattery, Tilda Swinton, Jon Favreau, Hayley Atwell, Natalie Portman, Marisa Tomei, Taika Waititi, Michael Douglas, Angela Bassett, Michelle Pfeiffer, William Hurt, Cobie Smulders, Sean Gunn, Winston Duke, Linda Cardellini, Maximiliano Hernández, Frank Grillo, Hiroyuki Sanada, Tom Vaughan-Lawlor, James D’Arcy, Jacob Batalon, Vin Diesel, Bradley Cooper, Gwyneth Paltrow, Robert Redford, Chris Pratt, Samuel L. Jackson

Decía Tolstoi, en su larga invectiva contra Shakespeare, con su habitual astucia y preeminencia, que fenómenos inflados como el del llamado Bardo de Avon, tienen lugar por un efecto de bola de nieve entre la prensa y el público, que se alimentan unos a otros hasta crear un interés desmedido por algo que en realidad no lo tiene. No solamente estoy de acuerdo con Tolstoi en lo referente a Shakespeare, sino que tal suceso viene repitiéndose desde entonces, en las letras y en otras formas de arte o de narrativa. Y buena prueba de ello es este deleznable ‘Avengers: Endgame’, que el año pasado arrasó en las carteleras de todo el mundo hasta convertirse en el filme más taquillero de la historia del cine, destrozando los récords previos en una veintena de países y afianzando, de una vez y supongo que ya para siempre, el predominio planetario del cine más supremacista, triunfalista, dogmático y colonizador de mentes que jamás ha existido en la historia del cine, aplastando cualquier posibilidad de que sus espectadores más vehementes puedan apreciar no ya películas de otras cinematografías, sino incluso filmes estadounidenses alejados de esta fanfarria y de este circo.

He de confesar que el primer y el segundo filme centrado en el grupo de Los Vengadores (2012 y 2015, respectivamente) me parecen solventes, sólidas y con momentos estupendos, especialmente el segundo, y que dentro de esta gigantesca operación de marketing que han sido las películas de Marvel durante doce largos años, han tenido lugar algunos títulos, como ‘Guardians of the Galaxy’ (James Gunn, 2014), que me han parecido magníficos, pero tantas películas (¡veintidós, nada menos!), sobre tantos personajes, ya hastían, pues es la repetición, rara vez con algún rasgo personal o interesante, de una fórmula que a menudo abarata el ya de por sí vapuleado género del cine de aventuras, convirtiéndolo en un paseo colorista para toda la familia y digno de mentes adolescentes sin la menor exigencia. Un poco de este mejunje está bien, pero tanto ya empacha. Y con este ‘Endgame’, de título poco sutil, querían cerrar por todo lo alto un ciclo, despidiendo a Iron Man, y al Capitán América, pero diciéndolo con toda honestidad: no podía haberles quedado una película más desastrosa, desde casi todos los puntos de vista.

Grisácea, boba, lamentable despedida

Sonroja, asombra y le deja a uno estupefacto la altísima nota media de las votaciones de los usuarios en Imdb o en FilmAffinity, superior a la de muchas películas extraordinarias contra las que este ‘Endgame’ no tiene absolutamente nada que hacer. Esto viene a confirmar que la opinión fervorosa de la mayoría de los espectadores no cualificados no se corresponde con la realidad de las virtudes y defectos de las películas, sobre todo en casos tan mediáticos como este. Y no soy yo un crítico sospechoso de despreciar grandes títulos de acción y aventuras, incluso recientes (opino que ‘Mad Max: Fury Road’ y ‘Spider-Man: Into the Spider-Verse’ son dos obras maestras rotundas y excepcionales), pero suponer que esto es una obra maestra es, para mí, una aberración. Por lo menos, todos los que así opinan son incapaces de dar ni siquiera un solo argumento en favor de tal idea, y tan solo esgrimen motivos sentimentales o ideas fanáticas que dejan mucho que desear.

Esta peliculita es la segunda mitad de una misma historia: la que narra el enfrentamiento del grupo y de sus aliados contra el terrible Thanos. En la primera mitad salieron derrotados, y en esta segunda vuelven a la carga y, claro, triunfan. En un principio iba a ser sólo una película, pero como está sucediendo en estas sagas (en Harry Potter, en Crepúsculo), el capítulo final lo desdoblan en dos mitades, para obtener más beneficios. Tal operación se nota en lo apresurado, lo chapucero de una construcción narrativa tan deficiente como este ‘Vengadores: Endgame’, en el que prácticamente nada funciona, salvo un festival asombroso de efectos especiales y efectos visuales (no es lo mismo una cosa que otra), que harán las delicias de los jugadores compulsivos de videojuegos que tienen un concepto de la aventura consistente en muchas luces, mucho CGI y mucho ruido.

Porque de aventura estamos hablando. En Filmaffinity no la incluyen en ese género, pero en Imdb, que son un poquito más serios, sí. Esto se supone que es cine de aventuras, no de ciencia ficción. Pero aquí la aventura luce por su ausencia, a pesar de las larguísimas (e innecesarias) tres horas de metraje, que convierten a la película en una oda a la carencia del sentido del ritmo y la proporción. Hasta la batalla final, con dos horas y media de metraje, no hay absolutamente nada de aventuras que pueda llamarse así. Tiene lugar alguna que otra pelea, muchísimos diálogos plañideros, viajes en el tiempo, reencuentros, chistes sin gracia, pero…¿aventuras? ni una. Y la gran batalla final, que tampoco, strictu senso, es cine de aventuras, es una de las más sosas de las muchas con las que Hollywood nos ha aburrido en los últimos tiempos. De modo que lo de cine de aventuras tiene razón Filmaffinity, en realidad. No entra en esa categoría.

¿Entonces qué es esta película? Me van a perdonar la respuesta, pero a mi modo de ver no es otra cosa que un orgasmo friki, una ñoña despedida y homenaje a unos personajes tan queridos por sus seguidores, un telefilme de tres horas y trescientos millones de dólares de presupuesto diseñado, exclusivamente, para el bajo disfrute de los fans. Y me van a perdonar también, pero un espectáculo lacrimógeno, estúpido, que toma al espectador por tonto y que podría ser escrito por un guionista perezoso recién salido de la escuela de cine. Thor convertido en un chiste andante, con absurda barriga cervecera (es un dios, maldita sea), por el absurdo trauma que le causa su derrota frente a Thanos, Hulk ya no es Hulk, el Capitán América y la Viuda Negra con la misma actitud triste y agotada (tan tristes y agotados como los actores que los interpretan, hastiados como el espectador más inteligente), deseando que se acabe la película, la superestrella Robert Downey Jr. (quien jamás será un buen actor) en su rol privilegiado, convencido de que está realizando una interpretación extraordinaria.

¿De verdad lo único que se les ocurrió fue una máquina del tiempo para revertir todo el daño que Thanos había infligido (y además tan mal contado, con Tony Stark descubriendo la fórmula como el que se bebe una cerveza)? ¿De verdad eran necesarias tantas despedidas, tanto buenrollismo? ¿De verdad la historia del capi, y la misma película, tiene que terminar con una escena tan cursi, tan mal dirigida, como esa en la que sale bailando agarrado al amor de su vida? ¿De verdad todas las películas, desde ‘El retorno del rey’, tienen que albergar 14 finales distintos hasta que de una maldita vez salen los misericordiosos títulos de crédito? ¿Qué ven en esta película los cientos de millones de espectadores que la adoran? ¿Qué secuencia, que momento, qué idea? Desde su mismo comienzo esta película es la nada. Y en la larga y amorfa batalla final apenas hay tampoco nada, salvo algún momento de emoción bastante impostado, que hemos visto en cien películas antes que en esta. Pero ya en las primeras secuencias, la de Tony perdido en el espacio y la de la desaparición de la familia de el Halcón, se masca la tragedia, se percibe el espectáculo gris y olvidable que es este horrendo ‘Endgame’.

Las tres estrellas huecas son las relativas a su aspecto técnico, claro (el lector puede consultar el diagrama de la derecha, que explica la jerarquía). Pocos filmes con este empaque y estos medios, lo que abunda en la estrella solitaria que se merece, pues pocas veces, con tantos medios, se ha logrado un cine tan poco interesante como este.

Puntuación final: 3

3 comentarios sobre “Vengadores: Endgame (Avengers: Endgame) ★/☆☆☆

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